LAS EMOCIONES

Martha Nussbaum en su libro “Emociones Políticas, ¿por qué el amor es importante para la justicia? sostiene que todas las sociedades están llenas de emociones y las democracias liberales no son ninguna excepción. Los días -dice- están salpicados de un buen ramillete de emociones: ira, miedo, simpatía[1], asco, envidia, aflicción y multiples formas de amor. Y manifiesta que “Todas las sociedades, pues tienen que pensar en sentimientos como la compasión ante la perdida, la indignación ante la injusticia, o la limitación de la envidia y el asco en aras de una simpatía inclusiva”. Y reafirma que todos los principios políticos precisan para su materialización y su supervivencia de un apoyo emocional que les procure estabilidad a lo largo del tiempo, y todas las sociedades decentes tienen que protegerse frente a la división y jerarquización cultivando sentimientos apropiados de simpatía y amor[2].

En toda actividad que ejecutemos entran a jugar competencias muy humanas, relacionadas con las emociones[3], lo afectivo, los sentimientos, los deseos, las motivaciones o la pasión por lo que se hace, el amor por sí mismo y los demás. Muchas veces el conflicto surge o este no se puede resolver pacíficamente porque las personas pueden estar cargando la culpa, el odio, los resentimientos, el miedo, la ingratitud, la avaricia. Esta es una fuente de corrupción. En esos estados no se escuchan argumentos, pueden más los sentimientos y las pasiones. En estos estados ni siquiera se hace el esfuerzo de averiguar los hechos y el problema, no se habla, no se escuchan argumentos, no se piden disculpas. Dominan más los sentimientos negativos y así se pierde el equilibrio. La avaricia es una fuente de corrupción que ciega los ojos hacia el bienestar común.

Son objetivos de este Capítulo: (i) Llamar la atención sobre el papel que juegan las emociones en la solución del conflicto y en las diferentes actuaciones que realizan los operadores jurídicos. (ii) Identificar la importancia de la inteligencia emocional frente a las posturas ético-politicas fundamentales de la vida para poder orientarlas hacia la realización de los fines, valores y principios políticos y jurídicos. (iii) Sensibilizar sobre la necesidad de que el cambio hacia una sociedad más justa requiere ampliar el círculo de interés y consolidar emociones hacia el servicio, la empatía y la compasión, la esperanza, entre otras. (iv) Examinar las emociones comprometidas en los procesos de justicia restaurativa y en particular el perdón.

[1] Entendida por Martha Nussbaum como lo que siente un individuo cuando es partícipe de la pasión de otro. [2] Martha C. Nussbaum. Emociones Políticas. ¿Por qué el amor es importante para la justicia? Paidós. 2014. pp. 14 y 15 [3] Lo emotivo se relaciona con la emoción. La emoción es un estado de ánimo producido por impresiones de los sentidos, ideas, pensamientos, interacciones con los otros, recuerdos, que con frecuencia se traduce en gestos, actitudes u otras formas de expresión.


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